Los domos son estructuras geodésicas autoportantes, compuestas por una red de triángulos y hexágonos entrelazados que, al unirse, dan como resultado una semiesfera increíblemente estable. En primer lugar, estas cúpulas geodésicas destacan no solo por su diseño futurista y atemporal, capaz de captar inmediatamente todas las miradas, sino también por su notable eficiencia estructural. De hecho, pueden soportar cargas extremas debido a la distribución inteligente de tensiones que caracteriza su estructura.
Alta resistencia estructural
El diseño de un domo geodésico distribuye las cargas de manera uniforme, lo que le permite soportar con eficiencia fuertes vientos, movimientos sísmicos e incluso cargas de nieve, garantizando seguridad y durabilidad en cualquier entorno.

















































